Archivo de la categoría: rayados de luz

Fotos de la última blasfemia

Hubo una voz que “renegaba de todos los hechos sociales, y que al negarlos afirmaba que todo era posible”, una voz que estaba “disponible para todo aquel que tuviese el valor de utilizarla”. Hubo un tiempo en que disponíamos de esa voz para cambiar el mundo.

Lo afirma Greil Marcus en el libro Rastros de carmín, un ensayo de historia cultural que parte de la premisa de que existe un “hilo secreto” que hermana a las vanguardias iconoclastas europeas del siglo XX: dadaísmo, letrismo, situacionismo y, como aullido final, el punk, la última de las voces que proclamaron el mundo como fraude y el todo está permitido como praxis.

Otro “Rayados de luz”, la sección que escribo cada semana en El Fotográfico

Deja un comentario

Archivado bajo rayados de luz

Rayada de luz, Betina La Plante

Algunas fotos son llanas. En su condición de pura evidencia no necesitan gritar o llamar la atención. Son apenas un susurro que parece decir: “nada más, esto es”. Se acercan a la blancura que erradica el artificio heredado de la infección del neo realismo que propagan la publicidad y la mercadotecnia.

Me gustan los fotógrafos que no se someten a la fácil indulgencia del grito, que no recrean el imaginario de nuestro tiempo abyecto, que no se se obstinan en el híper procesado digital con pertinacia de yonquis.

No me importa si el origen de una foto es un negativo de película o un cúmulo de bits. Me importa que la foto sea algo más que imagen, quiero, como reclamaba Kafka, que “enturbie la vida”.

Otro “Rayados de luz”, la sección que escribo cada semana en El Fotográfico

Deja un comentario

Archivado bajo rayados de luz

Rayado de luz, Jaime Monfort

Recelo de las fotografías que pretenden ser historia. El irascible cineasta Jean-Luc Godard, autor memorable o simplón payaso, aseveró, con su distintiva intolerancia, el eterno presente siempre necesario: “Ninguna imagen justa, justo una imagen”.

El también francés Roland Barthes, en un tono mucho menos pendenciero, sostiene que la foto “no rememora el pasado”, sino que lo restituye una vez y otra y produce “una sorpresa que dura y se renueva inagotablemente”. Postula que este ciclo crónico “tiene algo que ver con la resurrección”, como si cada foto fuese “una profecía al revés”

Otro “Rayados de luz”, la sección que escribo cada semana en El Fotográfico

Deja un comentario

Archivado bajo rayados de luz

Rayado de luz, Billy Gomez

Mientras se entretenía en el asilo psiquiátrico suizo de Herisau con uno de sus ejercicios de subordinación favoritos, clasificar habichuelas, el anti-escritor Robert Walser (1878-1956) fue preguntado por uno de sus escasos visitantes:

-¿Qué tal la escritura? ¿Escribe usted?

Walser, que entendía el manicomio, según anota Elias Canetti, como “el monasterio de la época moderna”, no dejó de catalogar habichuelas (de limón, de garbanzo, de riñón, lisas, rugosas, negras…) mientras contestaba:

-No vine aquí para escribir, vine aquí para estar loco.

Otro “Rayados de luz”, la sección que escribo cada semana en El Fotográfico

1 comentario

Archivado bajo rayados de luz

Rayado de luz, Massimo Sbreni

El mundo es un lugar más amplio y benigno gracias a Massimo Sbreni. Su forma de ver a los otros tiene la entereza moral de las obras limpias y sin dobleces, aquellas que no pretenden alcanzar el cielo sino contenerlo.

Retrata con nobleza y honestidad, sin artificios ni fáciles dramatismos, encontrando la conexión con sus personajes con una sencillez de la que deberían tomar nota los seudo documentalistas del teleobjetivo y el hasta nunca.

Jamás olvidaré la limpieza de su acercamiento a la India: la muchacha alocada de espaldas al mar, el niño en el cubo de plástico, la ventanilla-mundo de uno de esos trenes en los que, estoy seguro, también yo viajaré.

Otro “Rayados de luz”, la sección que escribo cada martes en El Fotográfico

1 comentario

Archivado bajo rayados de luz

Rayada de luz, Isa Marcelli

Si aceptamos como cierto que el fotógrafo se retrata a sí mismo en cada foto en un desdoblamiento en ocasiones inconsciente pero siempre revelador, puedo imaginar a Isa Marcelli enfrentada a lo que Herman Melville llamaba la continua “conmoción del reconocimiento”.

Esta fotógrafa de amplia paleta se busca (y encuentra) en la letanía del silencio, la divina inconsciencia de los niños, el rostro de los otros o en la blancura de luz duplicada de la melancolía y la intimidad.

Nueva entrega de “Rayados de luz”, la sección que escribo cada martes en El Fotográfico

Deja un comentario

Archivado bajo rayados de luz

Rayado de luz, François Snelders

No es caprichoso especular que Ansel Adams, padrino de la panorámica ornamental, abominaría de François Snelders. El primero gustaba de alzar la voz para dogmatizar que la fotografía “no es un accidente, es un concepto”, idea que contradice cada uno de los muchos e insufribles calendarios con su obra que decoran las salas de espera de gestorías de fincas, gendarmerías, consorcios de transporte de mercancías, agencias de mayoristas de viajes y otras antecámaras de tortura emocional.

Al contrario, François Snelders se confiesa con una voz de afónica y ajena a la sobrebia (“tengo muy poco que decir y comunicar sobre mi obra”). Opina que sus fotos son apenas un ejercicio eterno y circular basado en “el registro de la luz”. Es decir, percances aleatorios, estrategias oblicuas como las del músico Brian Eno y el pintor Peter Schmidt, que aplican a la creación el rigor del azar, la peculiaridad del momento, lo insólito e imprevisto.

Nueva entrega de “Rayados de luz”, la sección que escribo cada martes en El Fotográfico

Deja un comentario

Archivado bajo rayados de luz